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Técnica
para colar el kéfir.
Con el de
agua: Quito las frutas y el limón. Vuelco el contenido del preparado
en el colador de “tela mosquitera”, enjuago debajo del chorro de la canilla.
Escurro y vuelvo a volcar los gránulos en el recipiente
preparador.
Para separar los
gránulos del kéfir de la leche yo tuve muchos problemas durante las
primeras semanas, hasta que creo que di con la clave:
1)
En un bol gigante de
plástico, coloco un gran colador (también de plástico) para fideos (el que
yo utilizo es redondo y entra justo).
2)
Vuelco el contenido del
preparado de leche y gránulos dentro del colador (si no se desea salpicar
mucho se puede colocar una bolsa plástica o un repasador tapando lo más
posible el frasco del preparado. En lo personal, prefiero limpiar la
mesada al terminar.
3)
Levanto ligeramente el
colador y escurro, si se llena con mucho líquido, paso el colador a otro
bol gigante y sigo escurriendo.
4)
Acelero el escurrido
revolviendo suavemente los gránulos con una espátula de goma.
5)
Sigo sacudiendo y
revolviendo hasta que se cuela todo y los hago “saltar” hasta que queden
sin líquido. Como cuando se cocina con el “bok”. No hay peligro que se
mueran.
6)
Con una gran cuchara de
servir de plástico, vuelvo a colocar los gránulos en el frasco de
preparación.
7)
Termino juntando la leche
kefirada de ambos bol y colándola en el mosquitero de plástico (es un
colador que se vende en bazares). Conviene comprar uno de mediano o gran
tamaño (acorde al bol grande que mencioné). Con la espátula de goma,
revuelvo y termino de juntar los pequeños gránulos, pasándolos al frasco
preparador, (son la cosecha de los nuevos “kefiritos”). Mucha gente por no
efectuar estas “extrañas coladas”, terminan tragándose los gránulos, con
lo que los pierden y además tienen sensaciones desagradables en la
garganta. Conozco varios casos que dejan de consumir la bebida por que les
produce arcadas y hasta vómitos. ¡No se dan cuenta que es como
ponerse los dedos en la garganta!
Sin embargo, actualmente empleo la técnica de colar directamente en
colador de tela mosquitera de plástico, que si bien, el colado es algo más
lento, me ahorra el paso de pasarlo por el colador de fideos y es algo
menos para limpiar luego.
El otro método (que jamás
puse en práctica) es el de poner los gránulos en una bolsa o gasa atada y
sumergirla en la leche. Al colarla, puedes enjuagar la bolsa bajo el
chorro de la canilla. Cambias la bolsa cada 3 ó 4 días. Recuerda que los
gránulos aumentan, por lo que no ajustes demasiado la bolsa (déjales
lugar). El motivo de no querer emplear este método parte de mi lógica de
que los gránulos del “kéfir de agua” deben mantenerse en libertad para
entrar en contacto con las frutas, lo cual no ocurre con “los de
leche”
Recordemos que cada 7 días
se deben enjuagar los gránulos de ambos cultivos bajo el chorro de la
canilla (a temperatura normal, ni fría ni caliente), lavar los frascos y volver a empezar. Esta ocasión es ideal para
hacer el recuento de cultivos. Conviene pesarlo (si se dispone de
una balanza de precisión y sino contarlos con cuchara sopera de
plástico).
Ricardo
Faggella
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